Share, , Google Plus, Pinterest,

Posted in:

Mal-criados

Me imagino que todos llegaron a ver en algún momento el controversial comercial de Subway en el que una niña muy “malcriá” le recrimina a su madre el hecho de que le está dando simplemente un “revoltillo pelao” mientras que su padre (asumimos en este punto que están divorciados), le deja mezclar su revoltillo con lo que ella quiera. Esto es, obviamente, porque el papá es un vago, no le prepara nada y la lleva al Subway más cercano, que tomando en cuenta que hay un Subway cada 5 millas, pues presumimos que no fue tan lejos. Un anuncio de desayunos, de toda la vida.

Bueno, resulta que esa actitud de la niña para con su mamá provocó fuertes críticas de parte de personas que por alguna razón piensan que la actitud de una niña en un comercial no solo va a influir necesariamente en el comportamiento de todos los niños que lo vean, sino que efectivamente provocará que los niños automáticamente actúen como la “bichita” y se conviertan en pequeños “bichitos” ellos. Entonces, Subway procedió a quitar el anuncio del aire. ¿Cómo es posible?

Pensar eso tiene tan poco sentido como pensar que toda la generación que vio (vimos) a los Tiny Toons iba (ibamos) a crecer maltratando a los animales porque veían (veíamos) lo que la malvada Elmyra (Elvira) le hacía a sus mascotas. No fue así, claramente. Los niños, dentro de su niñez, reconocen instintivamente que la televisión es un medio de entretenimiento, porque eso hacen con ella. Allí ven esponjas hablar, bebés construyendo obras gigantescas, y niñas que por el día son normales y por la noche estrellas pop. Ellos entienden que lo que ven no es parte de su vida, y lo confirman, cuando miran alrededor y ven a su papá bebiendo Budweiser y a su mamá haciendo pollo guisado. No esponjas, no bebes constructores, no niñas estrellas de pop.

Entonces, volviendo al comercial, tratemos de entender. Vamos a partir de la premisa de que aunque sabemos que los niños reconocen que lo que ven en la TV es ficticio, pensemos que en este caso los niños efectivamente piensan que esa niña no es una actriz anunciando emparedados, sino una guía de comportamiento que debe ser imitada por todos y todas. Pensemos que es así. ¿Qué es lo que podría provocar eso? Lo peor. Lo más ruin,trascendental y caótico. Que otra niña, un día, cuando su mamá le haga un revoltillo pelao’, la nena la mire mal y le diga, “¿Revoltillo Pelao’?”. Imaginemos además, si tan solo por un momento, que los padres de esta niña están divorciados. Y que luego de la “pachotá” inicial, la nena finiquita su “bichería” con un contundente “papi me deja echarle lo que yo quiera”. Pongámonos un segundo en esa terrible y traumática situación, notaremos que lo que vemos es: Un niño siendo “malcriado” con su madre. Sucede todos los días, con anuncio y sin anuncio. Y aunque es un problema de fácil solución para un padre responsable, lamentablemente seguirá sucediendo. Seguirá suciediendo porque no es culpa ni de los niños, ni de los anuncios, ni de las películas ni de la luna. Es culpa de los padres que crían mal a sus hijos. Es culpa de los padres que no les enseñan reglas básicas de comportamiento a sus hijos (mayormente porque ellos no las saben/no se las enseñaron). Es culpa de padres que permiten mediante su falta de referencia a sus hijos comportarse como ven en la televisión, en vez de según el modelo de comportamiento que ellos (los padres) les debieron haber creado (y estimulado) a sus hijos. Finalmente, es culpa de padres que no enseñan principios a sus niños, y estos terminan buscándolos en donde más cerca los encuentren. En la TV, en la calle, en el Internet. Sitios muy peligrosos todos.

Recuerden que el intentar resolver un problema, eliminando solo una parte de él, es solo buscar una excusa para decir que se intentó algo. Buscar una excusa para luego cuándo se pregunten irremediablemente “en qué he fallado”, en vez de buscar en sus propias decisiones, se refugien en aspectos externos para sentirse tranquilos con ellos mismos. Finalmente sacaron a la nena “malcriá” del aire y así se sienten como que hicieron algo. Triunfaron. Mientras, sus hijos siguen viendo otros anuncios, otros modelos y otras influencias que no podrán sacar del aire, y que provocarán que los niños indudablemente, se sigan mal-criando. Y no es que son malcriaos porque sí (o porque imitan niñas de anuncio), es porque los mal-crían.

Vídeo:

Share, , Google Plus, Pinterest,

Written by oajvelez

Escritor y copywriter radicado en San Juan de Puerto Rico. Especialista en nada, práctico en todo. Colaborador en QiiBO y recientemente a cargo de ElVocero.com. Que viva la fiesta.

77 posts

Comentarios de Facebook

comentarios