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La pasión de la moda ocupante

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Columna: La pasión de la moda ocupante. Por: Jonathan Lebrón Ayala

Tengo una duda, ¿pa’ dónde rayos vamos?

Digo, pienso, me detengo, reflexiono.

Hace algún tiempo varios ocupantes del parquesito en Hato Rey, me declararon como una persona non grata. Si, lo hicieron porque fui a cuestionarles, porque les pregunté cuales eran los objetivos del movimiento y que querían lograr hacer.

En aquel momento la contestación, revestida de excusa justificada, fue que era un movimiento que se iba hacer sobre la marcha y de manera colectiva iban a definir sus estrategias.

Pensando como los locos, y como el enemigo declarado del pueblo, cada vez que alguien protesta por algo en este País lo hace arrastrando los pies. No sé, entre las teorías de conspiración, los discursos a base de postulados que se aprenden en Ciencias Sociales y la gritaera, nos quedamos en nada.

Hay que pelear por algo… por algo hay que protestar. Pero fíjense, siempre que alguien levanta la voz por algo, reclama su derecho a la libertad de expresión y la democracia. Interesante: libertad, democracia y expresión. ¡Qué lindo se escucha!

Sin embargo, así como de la nada, cuando sale alguien, X o Y a preguntar algo con unos cuestionamientos sencillos, automáticamente ya eres el enemigo capitalista malo, pana de Richard Carrión y ‘guaynabito’.

Si estamos en el momento cumbre de crear una nueva sociedad, pero lo vamos hacer imponiendo criterios, andamos mal. Reclamamos diálogo, pero cuando alguien difiere lo callamos. Reclamamos libertad, pero cuando alguien la ejerce, la coartamos. Buscamos la democracia, pero cuando el otro quiere también ser parte de ella, lo señalamos.

Entonces ¿a dónde vamos a parar? Estamos bien emocionales.

Sobre esto, hace algún tiempo, cuando arrancó la moda de los ocupantes, el filósofo Zygmunt Bauman reflexionó en el diario El País lo siguiente:

[quote]“ La emoción es [¿cómo no?] “líquida”. Hierve mucho pero también se enfría unos momentos después. “La emoción es inestable e inapropiada para configurar nada coherente y duradero”. De hecho, la modernidad líquida dentro de la cual se inscriben los indignados posee como característica la temporalidad, “las manifestaciones son episódicas y propensas a la hibernación”.[/quote]

A lo mejor este escrito no llegará al nivel intelectual de Mr. Bauman o de muchos otros que se atosigan a Sócrates y Platón, pero debemos reflexionar con detenimiento esas emociones. Fíjense y no nos vayamos lejos. Miremos al 2006. Recordemos aquel evento de “Puerto Rico Grita”. Aquella imagen que vimos a través de los noticieros del País de miles caminando por las calles de Puerta de Tierra exigiéndole a la Legislatura y al Gobernador de aquel entonces que llegaran a un acuerdo para reabrir el gobierno. ¿Lo recuerdan? Claro, pues el resultado de aquel bullicio emocional, fue darle carta blanca a una legislatura para aprobar un impuesto. O sea, sí, un pueblo reclamando porque le impusieran un impuesto. Par de años mas tarde, aún ni se sabe que rayos pasó, lo que si es tangible es el incremento automático del costo de vida.

Otra Polaroid emocional, fue el reclamo de una sola Cámara mediante plebiscito. ¿El resultado? Una legislación que fue aprobada sin seguir el procedimiento para enmendar la Constitución. ¿Qué pasó? Cuatro años más tarde, las emociones del País hirvieron y la Legislatura aprobó una reforma, con una consulta plebiscitaria que no reformó nada.

Más aún, recientemente, una huelga estudiantil extensa y exitosa, que comenzó con una emoción pero que se condensó en una lucha estructurada y argumentada, donde más de la mitad del País estaba con los universitarios. Sin embargo, la segunda ronda de lucha universitaria, emocional y distante, no logró aglutinar a las masas por recurrir a los estilos de antaño y perder la ebullición del diálogo.

No piensen que debemos dejar las pasiones a un lado. Al contrario, son necesarias. Vamos, la cotidianidad de la vida está revestida de lo apasionado que somos con algo. Sin embargo, esto no debe ser una vendetta para secuestrar una visión, un pensamiento, y fomentar la ejecución de un postulado. Al contrario, debemos apasionarnos por escuchar al otro, sí, al que también forma parte del 99% pero que está dispuesto a cuestionarte.

Tenemos que generar los espacios de discusión necesarios, no para derrocar un gobierno e instaurar una anarquía, sino, para construir un nuevo paradigma social.

A lo mejor los ocupantes del parque tiene cosas por las que pelear y con el tiempo les den un tapaboca a los demás, pero como vamos, a base de emoción estamos destinados a evaporarnos. Si eso ocurre, será difícil condensar algún tipo de lucha y pasaremos de la pasión al sueño y moriremos en la fantasía de algún propósito coherente.

crédiitos: fotos | n-sai | pixelpixel

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Written by Xavier Montalvo

Founder & Commander-in-Chiief de QiiBO.com. Tras más de una década como publicista decidí seguir mi propio camino profesional. Ahora sigo el consejo de un genio, hago el trabajo que me gusta.

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