Share, , Google Plus, Pinterest,

Posted in:

Capos, Narcos y la Tierra de Nadie

Capos. Narcos. Tierra de nadie

Puerto Rico: Capos, narcos y la Tierra de nadie

Por:  Lydela Leonor Rodríguez para QiiBO

Cuando era una nena la curiosidad me obligaba a sentarme en el balcón para observar las transacciones del punto de drogas cerca del edificio donde vivía en el Residencial Manuel A. Pérez. Desde allí me percataba que los compradores no eran iguales a los residentes, llegaban en carros lujosos, señores que vestían corbatas, señoras estiradas con trajes acicalados, bebés en “car seat” acompañando a los papás, gente joven y linda en ropa de fiesta, en fin los compradores parecían venir de otros lugares. Aunque ya no vivo allí sigo visitando a la familia y todo sigue igual que cuando era una nena.

El vendedor de turno que podía ser: el hermano mayor de alguna amiga, el hijo de alguna vecina o algún primo o un tío mío que todavía no había ido a parar a “Guayama” (a la cárcel) o al cementerio municipal, se veía obligado a espantar al “tecato” que era el cliente imprudente residente del caserío que luego de haber probado tanta droga para confirmar su calidad (trabajo que le daban los vendedores) se había convertido en el cliente sin dinero para saciar su drogodependencia y visitaba el punto para rogar algún descuento.

A excepción del “tecato”, a los residentes de los caseríos no les interesa gastar su dinero en drogas, pero a algunos residentes, en especial a los varones jóvenes les interesa el puesto de vendedor de droga. Cuando de vendedor le va -bien- termina llevando la contabilidad, controlando y haciendo nuevos puntos de venta, ganando buen dinero y matando a unos cuántos para asumir el control total a su alcance convirtiéndose en un “bichote” con dinero y poder.

Pero el “bichote” en realidad es un “capo bobo” que hace negocios con otros más “bichotes” que él y de más poder, y así sucesivamente, el “capo bobo” hace negocios con los intermediarios que trabajan para el Gran Narco Jefe Comerciante al que nunca se le ve por ahí y goza de una identidad invencible e invisible para ejecutar lo prohibido por la ley. Un poco de jerarquía de narcos para ilustrar, pero no soy experta.

Puerto Rico: Capos, narcos y la Tierra de nadie - Carro

A pesar de que Ma (mama) me decía que lo que hacían los “bichotes” estaba mal convivíamos con sus reglas. Jugábamos afuera hasta que el “bichote” daba instrucciones de que subieran a todos los niños porque había guerra con otro caserío. La vecina dejaba de ser golpeada por su marido abusador hasta que el “bichote” dictaba órdenes de que el abusador desalojara la casa y a 10 minutos de esa órden ya el tipo había sido sacado de la casa a palo limpio y advertido por uno de los empleados del “bichote” que no se volviera acercar porque a la próxima lo encontrarían en cantitos en el vertedero “por cabrón” y para que no se atreviera “a abusar más nunca de las mujeres.”

Si así se vive allá entre los edificio amurallados donde la gente de la tierra de nadie tiene la escuela, el CDT, el colmadito, el parque, la cancha, el cuartel, los enemigos, los amigos, la familia en un mismo sitio y así no tienen que salir a ningún lado ni mezclarse con el resto de la población puertorriqueña que tanto los detesta y desprecia por ser unos mantenidos, cafres, hacedores de reggaetón, salir en dubis y rolos, por vestirse de una manera particular, por usar las carteras de imitación britto, por ser negros salvajes, y un sin número de comentarios que he ido coleccionando en las redes sociales de gente que considero clasistas y racistas pero que ellos alardean de ser intelectuales. (Eso es tema para otro escrito.) Comentarios cargados de tanta estupidez humana, de la elite acompleja de mentes autómatas y colonizadas del Puerto Rico insensible e intolerante.

¿Marginación? ¡Que va!

Los caseríos son reservas humanas para pobres, creados en la década de los 30 con la intención de erradicar el arrabal y no afectar la vista sensible de las clases privilegiadas gringas que querían establecerse en la isla pero el aspecto del arrabal no los dejaba y se quejaban de que los arrabales eran generadores de todos los defectos de la sociedad puertorriqueña y la verdadera escoria humana. Al parecer la cosa no ha cambiado mucho porque de los caseríos se tiene la misma impresión que la del arrabal y el gobierno actual sigue preocupado por la imagen de la isla, lo que contrasta con las expresiones de Millo sobre el daño a la imagen de Puerto Rico que hizo el video de “Una despedida a lo boricua”, por los miles de dólares en publicidad que se ha gastado Luis Fortuño para lavarnos el cerebro y hacernos pensar que todo está más perfecto que la perfección y los constantes comentarios clasistas que se hacen por las redes sociales a la apariencia particular de ciertos puertorriqueños. Hemos caído en la misma actitud de la clase privilegiada gringa de los años 30.

En el caserío nos pusieron a todos los arrabaleros para pasar a ser los del caserío, para deprimirnos a la vez, para omitirnos, para descalificarnos, para alcoholizarnos, para volvernos criminales, para volvernos la Tierra de Nadie con un sembradío productivo de desigualdad.

Puerto Rico: Capos, narcos y la Tierra de nadie - Bichote

Me he desviado un poco del tema, pero me parece necesario esta introducción para dar paso a lo próximo. A lo que voy, pero si los empleadores de la droga son los residentes de caseríos y barrios que a su vez no tienen el dinero para consumir ni para montar el negocio propio de droga, ¿Quiénes son los Grandes Narcos Jefes Comerciantes con los que se hace el negocio? No hablo del “bobo capo” que vende droga para comprarse tenis caras, el plasma para la mamá y la computadora para la sobrina. Ni del “bichote” que con un liderazgo criminal y estrategias de mercadeo ilegal logró ser el más “bichote” de todos. ¿Quiénes son los Grandes Narcos Jefes? ¡No! Hablo del verdadero, el Gran Narco Jefe Comerciante de la droga, él que no ha sido arrestado nunca, él que no vive en el caserío.

Los Grandes Narcos Jefes Comerciantes son los que pueden parar a la policía cuando llegan las drogas y las armas a la isla, son los que tiene mucho poder y dinero, son los que viven y se dan la buena vida mientras reclutan a los del caserío para que le hagan las ventas, son los que hacen tanto billete con el negocio de la droga que hacen otros negocio en ley para lavar el dinero, son los que no se embarran las manos de sangre porque tienen matones que le hacen un buen trabajo “jalando gatillo” y quitando del camino al que se convierta en piedra.

Puerto Rico: Capos, narcos y la Tierra de nadie - Gatillero

Puerto Rico es un país violento y la violencia nace de la desigualdad y por eso mismo el punto de La perla no cerró solo cambio de sitio, y su clientela con dinero suficiente para soportar la vida drogados va a otro lugar a comprar y el Gran Narco Jefe Comerciante sigue haciendo dinero en otro punto de venta con otros “bobos” con armas y “look” de gatillero temeroso que a muchos les da miedo. Digo a muchos y no me incluyo porque haberme criado con tíos y primos empleados para este negocio, me dice que estas personas de conciencias ingenuas sobreviven a lo que el sistema les otorgó para desarrollar su economía y consumir lo que tú y yo también queremos consumir. Los televisores, la ropa, los teléfonos, los juegos electrónicos y otros artículos que nos ayudan a satisfacer el ego y el espíritu de la cultura consumista de la que todos somos víctimas pero que a ellos se la queremos negar. Sobrevivir a base de una economía subterránea que también le deja mucho dinero a Wal-Mart y Best Buy. Cuando la gente que trabaja dice enojada que le molesta la gente de los caseríos que viven mejor que los que trabajan y tienen mejores cosas y que cómo es posible. A esos les digo que es posible en la medida en que la cultura del consumismo nos dice que tenemos que comprar para ser mejores personas y la gente del
caserío no es la excepción.

Mientras los pobres sigan haciéndose más pobres y los ricos haciéndose cada vez más rico, la violencia y la criminalidad seguirán en aumento. Y mientras la clase media y la alta sean clientes asiduos de los puntos de droga, la criminalidad seguirá en aumento. Y mientras el gobierno insista en prohibir el consumo de droga, la criminalidad seguirá en aumento, en la medida en que sigamos viviendo al filo de la desigualdad la violencia será imparable. Por lo pronto, Fortuño y Millo seguirán gagueando ante la criminalidad y evaluando planes, planes y más planes de cientos de hojas de papel. ¿Por qué?

Claro está que los pobres venden drogas para satisfacer sus hábitos consumistas, que los de la clase media y alta consumen drogas para lidiar con la complejidad de la vida y que la droga es un negocio de ricos y que los ricos son amigos de los políticos. Por eso mismo es que ves arrestar a los empleadores de la droga, esos “bobos capos” de conciencias ingenuas residentes de caseríos y nunca a los boyantes narcos. Así que ojo con eso. La criminalidad tiene cara de desigualdad y la desigualdad tiene raza, género y clase social. La droga es un negocio de ricos y los ricos tienen muchos amigos en la política para permitir que el negocio fructífero de la droga que deja mucho dinero siga siendo intocable.

crédiitos: Fotos | IStoleYurCar | Lego911 | Little Li | [sM]SneakyPete

Share, , Google Plus, Pinterest,

Written by Redaciion QiiBO

Publicado por nuestro equipo de redacción. — QiiBO.com es una revista digital, fundada en el 2009, sobre cultura pop: tecnología, cine y temas de interés social en Puerto Rico. Aquí encontrarás las reseñas y noticias más recientes e importantes sobre tecnología, el mundo del cine y Puerto Rico. Q "doble i" B O - Speak your miind

383 posts

Comentarios de Facebook

comentarios