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Hace cuatro años

Según se acerca la fecha de las elecciones escuchamos más los anuncios del PNP, en los mismos tenemos a un Luis Fortuño preguntando si hoy estoy mejor que hace cuatro años. Miro a mi alrededor y me topo con la cifra más alta de cesanteados por gobierno alguno en la historia reciente de Puerto Rico y la más baja participación en el mercado laboral. Este promete ser un cuatrienio para la historia. Luis Fortuño llegó al poder con la mayor ventaja electoral desde los copos Muñocistas; ese triunfo le representó gobernación, comisaría residente y la continuidad del control absoluto de Cámara y Senado.

Vimos como poco a poco comenzaron a reprimir a la sociedad civil. Atropellos a los estudiantes de la UPR luego de imponer una cuota de $800.00. La eliminación unilateral de la colegiación compulsoria al Colegio de Abogados. El gasto multimillonario en un gasoducto sin aún ser aprobado.  En el Tribunal Supremo aumentaron la cantidad de  Jueces Asociados con el único propósito de inclinar la balanza a favor del beneficio político partidista y no del bien común.

Hemos visto, además, como la misma legislatura que mantuvo un tranque con el Ejecutivo el cuatrienio pasado, este año ha embrollado tanto al País que ya los bonos no aguantan una degradación más antes de ser declarados chatarra.

Hemos sufrido la mayor ola criminal de nuestra historia y ver al gobierno derrochar dinero en publicidad y en la Guardia Nacional solo para tener otra persona en la patrulla, esta vez con un arma larga y sin el entrenamiento adecuado.

Hemos padecido como entre correligionarios se roban las primarias descaradamente y no pasa nada. Se enmienda la ley electoral para dar paso a nuevos partidos que diluyan el voto disidente; se crea un auditor electoral que censura a las víctimas de impericia médica, por ejemplo, pero a la misma vez permite que los gobernadores republicanos le paguen anuncios a su jefe político.

Hemos visto como han regalado millones a los amigos del Gobernador amparándose en una “crisis energética” que no existe. Pero con el descaro de aumentar el costo de la luz para convencernos.

Y todavía Luis Fortuño se atreve preguntarme si estoy mejor o peor que hace cuatro años.

Le voy a contestar como jíbaro que soy; váyase a la ñoña con las tres ramas cobijadas bajo la Constitución que juró defender. Que estoy peor y esta es mi respuesta.

Escrito por: José D. Coriano García para QiiBO.com