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Reseña de Wreck-it Ralph

Sin mucha expectativa y con una somera idea de lo que vería, así llegué a ver la nueva cinta de Disney, Wreck-it Ralph. Muchas razones me llevaron a ver este nuevo filme dirigido por Rick Moore, director del cual hemos visto solo algunos episodios de famosas series de televisión como The Simpsosns y Futurama. Moore junto a los guionistas Phil Johnston, Jennifer Lee y Jim Reardon nos presentan esta cinta animada que es protagonizada por la peculiar e inconfundible voz de John C. Reilly.

Si eres como yo, eres de los que cuando ve una cinta animada está muy al pendiente tratando de sacar las voces, claro, esto si no conozco de antemano el elenco. En este caso, solo sabía de la participación de John C. Reilly y Sarah Silverman. A pesar de que no sabía cuál era el personaje al que Silverman prestaría su voz, no tardé mucho en adivinar cuál era, al igual que tampoco me costó trabajo sacar los personajes a los cuales Jack McBrayer y Jane Lynch interpretaron. A pesar de ser una cinta animada hay mucho de estos actores en los personajes que vemos en pantalla y todos gozan de esas características tan particulares que han hecho que cada uno de estos actores sean reconocidos.

Reilly interpreta a “Ralph”, el villano del juego “Wreck-it Ralph” y ya está algo cansado de lo que conlleva ser un villano. Luego de 30 años viviendo en la rutina, “Ralph” confiesa a su grupo de “Bad-Anons” (un tipo de AA meeting para villanos) que quiere ser bueno, ansía el buen trato de los demás y sobre todo, ganarse una medalla, cosa que es el óptimo reconocimiento que logrará que este sea aceptado por los demás. En busca de demostrar que él también puede ganarse una medalla, sale de su juego causando algo de caos y a su vez, conociendo otros personajes de otros juegos, como a “Vanellope” (Silverman), una falla que sufre de “pislexia”.

Wreck-it Ralph se alimenta de una historia muy sólida que logra mantener al espectador interesado. A diferencia de otras películas basadas en historias de video juegos, Wreck-it Ralph nos sirve de tributo a esos juegos de arcade que dejaron huella en aquellos que nos criamos jugando estos juegos y que vimos el mundo de los video juegos evolucionar de una simple barra y una bolita rebotando de lado a lado a lo que son hoy día.

El humor es el motor de esta cinta que además de presentarnos personajes que conocemos muy bien, tiene ciertos detalles que me hicieron recordar otros personajes no relacionados al mundo de los video juegos, aunque sí estaban conectados con Disney. Como por ejemplo, el personaje de “King Candy” en el juego “Sugar Rush”, me parece una divertida fusión de “Queen of Hearts” y “Mad Hatter” de la película ‘Alice in Wonderland’ (versión de Disney , 1951).

Wreck-it Ralph disfruta de un tremendo diseño visual, una estética muy llamativa y colorida, algo parecida a la característica estética que han utilizado en películas basadas en los cuentos del Dr. Seuss. A pesar de esto, Wreck-it Ralph no llega a sentirse como un duplicado y aun habiendo encontrado elementos con los que me familiaricé, esta cinta no se parece a nada que haya visto antes. La historia es una muy original con un guion muy bien estructurado, lleno de momentos graciosos y otros que te hacen soltar algún “awww”. ¿Lo más que me gustó? Wreck-it Ralph es una cinta familiar, muy característica de Disney pero que se aleja de la tan acostumbrada fórmula, lo que la hace impredecible y sumamente interesante.