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Malas notas para este nuevo gobierno

El sistema educativo agoniza y en un esfuerzo por desviar la atención sobre lo que es el fracaso del mismo, se quiere legislar para penalizar a los padres, a las madres que no “participan” buscando las notas de sus hijos e hijas a la escuela.

En ese esfuerzo inútil e insensato no creo deba dejar pasar que el nuevo Gobernador Alejandro García Padilla, en un acto de prepotencia los  catalogó de maltratantes, y que surgieron como de costumbre las ya desgastadas etiquetas de “vagos mantenidos”. El Estado ha creado y administrado un sistema educativo público que hoy no funciona y sus amenazas con castigos no resultará en un sistema educativo de excelencia y con el que se promueva un cambio social.

Al Sistema Educativo en Puerto Rico lo sostiene una estructura de los tiempos del siglo 19 y la que nuestros gobiernos se han negado a reconocer es obsoleta, distanciada de la comunidad (familia) en un espacio de encierro, de horarios, y normas de las que padres, madres y estudiantes no participan en la toma de decisiones. Una educación con una oferta académica sin atractivos que se torna repetitiva haciendo que el estudiante desde los 4 años hasta el final de sus días en el sistema educativo, pase un total 13,680 horas tomando las mismas clases (español, inglés, matemáticas, ciencias, estudios sociales, etc.) durante 12 largos años de su vida. Una educación que promueve la expulsión de jóvenes pobres que se resisten a la imposición del Estado y que en su mayoría terminan delinquiendo y participando de las cifras de asesinato. Una educación absorbida por la burocracia y el negocio farmacéutico con miles de estudiantes medicados por supuestos diagnósticos de problemas de aprendizaje, déficit de atención e hiperactividad porque no le han facilitado al sistema de enseñanza bancario la obediencia del: siéntate, copia, no te pares, escucha, cállate, copia, copia, cállate, come cuando a la hora de la merienda, no hables porque interrumpes, obedece, espera tu turno, copia, eso está mal, sacaste F, cállate, obedece…

¿Cómo exigir participación activa de la comunidad (familia) en la educación de los estudiantes cuando el sistema descansa en una estructura que menosprecia la democracia? A penas el estudiante puede participar activamente de su propia educación. Es incongruente lo que el gobierno exige a la comunidad, las estructuras autoritarias impiden la participación activa. Cuando llegan las familias a la escuela ya existen normas que seguir, la forma y la manera a educar, ya el estado lo ha decidido todo y el resultado es una escuela que no es nuestra. En Puerto Rico las muchas madres y los pocos padres presentes en los vaivenes del sistema público, que son catalogados (as) de responsables se centran en tener presencia en algunas de estas; buscar notas, procurar la asistencia del estudiante, vender hotdogs y nachos para la recaudación de fondos (graduación) y explicar o hacer las asignaciones que el maestro envía a la casa como si el estudiante no hubiese pasado suficiente tiempo ya memorizando conceptos en el salón de clases. A eso que han llamado participación y responsabilidad es una actitud pasiva y complaciente que necesita el autoritario sistema educativo para mostrar su rigurosa eficacia, la sistematización de una educación a puerta cerrada.

Al pensar en las notas me viene a la mente esta cita: “Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su capacidad de escalar árboles, vivirá toda su vida creyendo que es inútil.” Albert Einstein. Varias interrogantes sobre el sistema de enseñanza pública se deben cuestionar: ¿Cuán útil nos han sido los conceptos de división de sílabas, los sujetos y predicados, la memorización de la tabla periódica y la álgebra para la vida cotidiana? ¿Por qué debemos aprender todos lo mismo, al mismo tiempo? ¿Por qué la educación debe estar enclaustrada en un salón de clases? ¿Por qué memorizar nombres de lagos y ríos que el currículo no contempla  ver, sentir y respirar? ¿Por qué el sistema evalúa poniendo calificativos? Nuestro sistema de evaluación obliga al maestro a evaluar al estudiantes con exámenes que permiten adjudicar una nota que te dará un calificativo de Excelente para la A, de Bueno para la B, de Regular para la C, de Deficiente para la D, de Fracasado para la F. ¡F de Fracasado, F de Fracasado! Este tipo de sistema evaluativo etiqueta, aminora la autoestima y comienza a enviarnos contundentes mensajes del adulto que seremos en el futuro dentro de un sistema que no te guarda un buen espacio si eres (D) deficiente o (F) fracasado.

La maestra Blanca Roberts en entrevista con el Nuevo Día, expresó que “la experiencia mía es que los padres que vienen (a buscar notas) son en su mayoría los de los estudiantes del cuadro de honor y los estudiantes del nivel avanzado.” Sospecho que nos será difícil buscar notas de un hijo (a) fracasado (a). Es deshumanizante nuestro sistema de evaluación, escuelas de vanguardia utilizan portafolios para documentar el progreso del estudiante sin adjudicar etiquetas, permitiéndole apoderarse y reflexionar sobre su educación.  Nos dan por bueno un sistema educativo fracasado que premia la obediencia, donde la diversidad es motivo de opresión, no importa quién eres y cuáles talentos posees. ¿Qué sería de este país con una educación libre?  Tendríamos a muchos  adultos cuestionando  su entorno, pensando libremente, lo que supongo al estado no le conviene. Sir ken Robinson  compara  las escuelas  tradicionales con fábricas y  si pensamos en fábricas debemos saber que estas hacen copias y las copias son iguales todas, algunas salen hasta defectuosas.

Algunas madres con las que hablo y las que sus hijos no logran estar a la par con las exigencias del sistema educativo se muestran desanimadas de la escuela, sin deseos de buscar notas ni hablar con maestros que solo dan quejas ni le ven provecho a la asistencia de reuniones que para ellas no tienen propósito. La resistencia de los padres y las madres es un reflejo del fracaso del sistema educativo que pretende culpabilizarlos para escaparse de señalamientos por su ineficacia.

El Sistema Educativo no cambiará con un gobierno punitivo de medidas simplistas, ya otros en el poder nos han hablado de reclutar maestros, mejorar planteles escolares y acuerdos colaborativo  con lo que solo se logra maquillar el problema que el mismo Estado ha creado. Me quedé esperando el Nuevo Modelo Educativo del Nuevo Gobernador, ya veo que la educación no será una prioridad. Un cambio social va a requerir la gestión de un sistema educativo democrático que tenga una oferta académica con intereses diversos que integre a la comunidad y defienda la igualdad, la justicia social y la libertad. Para eso no habría que perder el tiempo en simplismos solo entender que lo que nos han dado por educación justifica que seamos nosotros los que penalicemos al gobierno con todo rigor.

Referencias:
1. Madre de un niño y una niña descolarizados [Vivencias] (2002, Puerto Rico)
2. Sir Ken Robinson (2010). Changing Education Paradigms. [Vídeo]. Ted Talks, Film of Royal Society for the Encouragement of Arts. https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=qXLeZIG_nnQ#!
3. Congreso Internacional de la Educación Democrática (20ma: 2012: Caguas, Puerto Rico). Centro de Bellas Artes de Caguas: Municipio de Caguas, IDEC 2012.
4. Yaacov Hecht,  La Educación Democrática: Definiciones y práctica [Conferencia] (2012: San Juan, Puerto Rico). Universidad de Puerto Rico, Puerto Rico: IDEC, 2012.
5. La Educación Prohibida  [Documental] www.educacionprohibida.com (2012: Argentina)

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