"The Walk": un gran acto de malabarismo en un arte perdido | QiiBO

“The Walk”: un gran acto de malabarismo en un arte perdido

Joseph Gordon-Levitt en The Walk
Joseph Gordon-Levitt en The Walk
Foto: Sony Pictures/AP


El espectacular relato de Robert Zemeckis sobre la hazaña que Philippe Petit realizó en 1974 al caminar entre las Torres Gemelas sobre una cuerda floja es de por sí un audaz acto de malabarismo en un arte perdido.

 

Mezclar un verdadero espectáculo cinematográfico con una historia original sobre una persona de la vida real no es la receta usual por estos días en Hollywood, que está más enfocada en relanzamientos y adaptaciones de cómics. The Walk, que se jacta de tener uno de los mejores efectos en 3D que se hayan visto, estaría fuera de lugar en medio de tantos superhéroes de verano del mismo modo en que se destaca de entre tantos dramas en el otoño.

“Coincido tanto con la cita de Francois Truffaut de que una película artísticamente exitosa es una película que mezcla perfectamente verdad y espectáculo”, dijo Zemeckis en una entrevista reciente. “Creo que eso es lo que vamos al cine a ver”.

“The Walk” se estrena mañana jueves en Puerto Rico. Es protagonizada por Joseph Gordon-Levitt como Philippe Petit y relata la famosa travesura del artista francés, quien se escabulló hasta la cima de las recién terminadas Torres Gemelas para montar una cuerda y caminar de puntillas entre ellas.

Pero el filme también proporciona un argumento para que la magia del cine ascienda a alturas más elevadas que una fábrica de libros de historietas. No es difícil ver “The Walk” como una metáfora para las cintas de Zemeckis, la historia de un individuo soñador que busca llegar hasta las nubes.

“Si uno va a hacer una película original que no es una secuela, uno realmente debe proporcionar una gran experiencia cinemática”, dice Tom Rothman, quien produjo “The Walk” mientras reanimaba TriStar Pictures antes de convertirse en presidente de una empresa conjunta con Sony Pictures.

“Todo el mundo sabe que hay tantas cosas buenas en la televisión y bla, bla, bla”, añade Rothman. “Uno tiene que darle a la gente una verdadera razón para salir de casa e ir al cine a verla en la Gran pantalla, con G mayúscula. Y eso es lo que es esto”.

Joseph Gordon-Levitt y Charlotte Le Bon en The Walk
Foto: Sony Pictures/AP

El filme fue durante años un proyecto de pasión de Zemeckis, uno de los grandes ilusionistas de Hollywood cuyos créditos incluyen “Volver al Futuro” y “Forrest Gump”. El director de 63 años pasó una década haciendo películas animadas digitalmente (“The Polar Express”, “A Christmas Carol”) antes de volver al cine con actores de verdad en 2012 con “Flight”, sobre un piloto alcohólico (Denzel Washington) que atrajo a los espectadores con una escena extraordinariamente lograda de un accidente aéreo.

Desde que Zemeckis comezó a desarrollar “The Walk”, la acrobacia de Petit fue narrada en el documental ganador del Oscar “Man on Wire”, de James Marsh. Pero aunque Zemeckis reconoce que es un muy buen documental, apunta que carece de un elemento primordial: la caminata de Petit.

Eso se debe a que cuando Petit hizo su caminata mañanera con un puñado de colaboradores, su recorrido fue fotografiado, pero no filmado.

“Philippe estuvo 45 minutos en la cuerda floja y en todo Manhattan nadie pudo conseguir una cámara de cine, en 45 minutos”, se ríe Zemeckis. “Cómo han cambiado los tiempos”.

La proeza central de “The Walk” es su recreación digital de las Torres Gemelas, junto con la sensación de vértigo que produce el 3D al hacer sentir que uno está a 110 pisos en el aire. El efecto, logrado con un presupuesto de apenas 35 millones de dólares, envió a algunos cinéfilos corriendo al baño durante su debut en el Festival de Cine de Nueva York el sábado pasado.

“Mi camarógrafo, mi supervisor de efectos visuales y yo estudiamos cuál sería la mejor manera de evocar esa sensación de vértigo”, dijo Zemeckis. “Realmente prestamos atención a dónde colocar la cámara, qué lentes usar, cómo mover la cámara, qué nos daba la mejor sensación dramática de altura”.

Gordon-Levitt pasó varios días en la casa de Petit en los Catskills entrenándose con el aún apasionado caminante de 66 años. Armado con un extenso y detallado plan, Petit juró que Gordon-Levitt estaría caminando sin ayuda sobre la cuerda floja en una semana, y cumplió.

Lo más similar que Gordon-Levitt ha vivido en cuanto a la presión extrema de un artista de la cuerda floja fue su experiencia como anfitrión de “Saturday Night Live” en 2009, una actuación que incluyó un salto hacia atrás, en vivo y sin una red.

Joseph Gordon-Levitt y Charlotte Le Bon en The Walk
Foto: Sony Pictures/AP

El actor califica “The Walk” como una película de Zemeckis por excelencia.

“En la mayoría de las películas espectaculares que salen de Hollywood, los personajes pueden ser un poco unidimensionales”, dijo Gordon-Levitt, a quien Zemeckis exhortó a que viera filmes sobre íconos brillantes y casi locos como “Amadeus” y “Patton”. “Así que fue una rara sorpresa poder estar en una cinta que es visualmente tan increíble y espectacular pero que también tiene como base un drama humano realmente interesante y lleno de matices”.

Para Rothman, el reto de dirigir Sony será hacer grandes películas originales para todo público, como “The Walk”, siempre y cuando tengan éxito.

“Es una especie en peligro de extinción”, dijo Rothman. “Una película original hecha para un público amplio con un espectáculo (visual) pero que no esté basada en un libro de historietas ni es una secuela, ya no se hacen de esas. A la industria le resulta muy difícil hacerlas ahora. Uno sólo puede hacerlas si realmente cree que la cinta va a salir realmente bien”.

“Se necesita a alguien tan talentoso como Bob”, añadió en relación a Zemeckis.

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