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Crítica: Aquaman Te zambulle en caos y diversión | QiiBO

Crítica: Aquaman Te zambulle en caos y diversión

El Universo Expandido de DC no solo continua vivo, está lanzando su mejor material y todo indica que seguirá así, por lo menos con Aquaman, su más reciente producción, estrenando en Puerto Rico esta semana.

Me encantó Aquaman. Es divertida, caótica, alocada y repleta de acción, humor y aventura, protagonizada por un elenco desbordando de carisma disfrutando lo que hace en cada escena. Especialmente Jason Momoa, quien obviamente se gozó el trabajo y se refleja desde el comienzo. Desconozco si estuvieron fiesteando todos los días mientras grababan pero, eso es lo que parece y los envidio.

Lo otra idea que me dejó este filme es que el estudio no le dijo que no a nada. ¿Quieres un pulpo tocando tambores? Ok. ¿Quieres una gigantesca criatura parte cangrejo, parte camarón, parte godzilla? Dale. ¿Freaking Tiburones con freaking láseres en sus freaking cabezas? ¡Ahora mismo! No hay idea demasiado extraña ni extensa, se vale todo.

Altamente influenciada por la iteración escrita por Geoff Johns en los comics en la corrida llamada New 52, Aquaman ocurre un año después de Justice League, con Arthur Curry (Jason Momoa pasándola de show) siguiendo usando sus habilidades en su hogar, todavía viviendo cerca de su padre Tom (Temuera Morrison).

La princesa Mera (Amber Heard) llega a buscarlo para convencerlo de reclamar su trono, pues Arthur es el hijo mayor de la anterior Reina Atlana (Nicole Kidman negándose a envejecer como nosotros mortales y repartiendo cacao) por lo que tendría precedencia sobre su medio hermano Orm (Patrick Wilson), quien ha decidido unir los Reinos para invadir la superficie.

Al nunca haber vivido en Atlántida, Arthur debe demostrar ser merecedor del Trono por lo que necesita encontrar el Tridente de Atlan, un anterior Rey que igualmente hundió y salvó el país, y que supuestamente le dará poder para controlar el océano.

Se necesita talento para tomar algo tan simple y sobre complicarlo estirando duración a dos horas y 23 minutos, mi principal problema con Aquaman pero, los guionistas David Leslie Johnson-McGoldrick y Will Beall convirtieron una pecera para dos peces dorados en un acuario para los dos mismos peces. Aparentemente el editor Kirk Mori no tenía suficiente influencia (o talento) para aguantar lo excesos.

Es increíble que a 18 años de The Lord of the Rings, aun no hayan aprendido su lección para presentar largos trasfondos de una sola sin afectar el ritmo. Aquaman lo hace varias veces.

Aparte de repetirse; hay cuatro (si, CUATRO) momentos en que una conversación es interrumpida por una explosión. Yo estaba agarrando el popcorn fuertemente por si pasaba en la sala de cine.

Como quiera, Aquaman me entretuvo de principio a fin. El director James Wan (The Conjuring, Fast 7) sabe muy bien mantener la energía arriba y aprovechar cada centímetro de una escena. Cuando llegue a Blu-Ray, me veré poniendo pausa a cada rato para disfrutar de todas las criaturas y detalles en todos lados alrededor, frente y detrás de cada secuencia.

Para ser justo, Aquaman trata de presentarnos verdaderas conexiones entre personajes. La motivación de Orm es relativamente justa al denunciar la horrible contaminación humana de los océanos, mientras que Black Manta (Yahya Abdul-Mateen II) tiene una rencilla genuina contra Arthur, quien rechaza aceptar su destino como líder, mientras divaga entre cumplir su destino o seguir salvando barcos entre visitas a barras.

Wan también se zambulle por completo en lo que significa hacer una película basada en comics, sin miedo a lo absurdo, “campy” ni exagerado. Atrás quedaron los filtros azules y marrones, bienvenido DCEU a los colores vibrantes. Esto es para verlo en pantalla grande con las mejores bocinas posibles, porque el equipo de efectos especiales se ganó el bono de navidad, dándonos momentos que bien podrían haber salido directamente de una página.

Al final del día uno va al cine para entretenerse y Aquaman lo hace. No es la mejor película de súper héroes pero definitivamente es una de las más divertidas. La pase fantásticamente viéndola y, al igual que la sala, aplaudí los momentos emocionantes, incluyendo el final.

¡Acuáticamente recomendada!

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